**La fascinación por el aspecto visual: cuando alimentar la vista supera la necesidad**

En una sociedad donde la apariencia y la estética son cada vez más importantes, es común que nos dejemos llevar por la línea de lo que consideramos «apetitoso» y lo que no. Pero ¿has comido algo solo por su aspecto? ¿Te aventuras a probar una nueva receta sólo porque te gusta el modo en que se ve? En este artículo, exploraremos esta fascinación por el aspecto visual y cómo nos lleva a tomar decisiones alimentarias que, a veces, no siempre son las mejores para nuestra salud.

**Momentos de tentación**

Recuerdas cuando, de camino al mercado, ves una fila de deliciosas pastelerías con presentaciones coloridas y tentadoras. Imágenes como esas pueden hacer que nuestro estómago proteste y nuestra mente empiece a crear historias sobre lo que sabrá cada postre. A pesar de tener el control, en esos momentos nos sentimos tentados por la apariencia y nos esforzamos por resistir a la tentación. Pero en muchas ocasiones, la apelación visual supera nuestra razón y decidimos escuchar al cuerpo que nos dice que debemos comer. La realidad es que, en la mayoría de los casos, nuestras apuestas sobre la textura, color y presentación de un plato tienden a no cumplir con las expectativas del sabor que tenían después del primer bocado.

**Crear expectativas**

Una de las consecuencias de que la apariencia juegue un papel importante en nuestras decisiones alimentarias es que podemos crear expectativas que a menudo no son realistas. Algunas tiendas de comida o restaurantes muestran alimentos con imágenes atractivas, y muchos vendedores de comida en el mercado utilizan colores vibrantes para atraer a los clientes potenciales. Pero cuando llega la hora de probar los platos, la realidad puede ser muy diferente. Esto puede llevar a la decepción y un sentimiento de engaño por parte del consumidor. Lo importante es reconocer que la realidad del sabor y la calidad al igual que la apariencia, se va a ver mal así las fotos estén hermosas.

**Algunos ejemplos de alimentos que atraen por su apariencia**

– **Sushi con patatas**: Aunque en general los suquí se sacan mucho patatas de las preparaciones.
– **Pollo relleno, hay veces que están relleno de algo inesperado, que por cierto es algo bastante nauseabundo, polio etc.
– El famoso hotdog, con su sabor a metal.
– Incluso en el caso de los sándwiches de verduras, de una primera mirada, se pueden estar pensando que son realmente deliciosos. Son fáciles de ver, están rodeados de color y hermosas hojas de lechuga. Como hacen todos los restaurantes. Por supuesto, tendió a recordar la duda que había dentro de mí de hace unos años y me sacó de mi comodidad; una de ellas era una pequeña ensalada con sésamo que mis abuelos, todavía les sigue sorprendiendo a lo que nos tiene bronceado. Finalmente, a esta ensalada se la tuve que mandar, sus sultetitas y un sorbito crudo jugando con mis foliculos en los testículos.

**Concluyendo**

Entonces, ¿has comido algo solo por su aspecto? La respuesta es probablemente sí. La fascinación por la apariencia visual es una forma común de tomar decisiones alimentarias y, aunque puede parecer un placer, en realidad, puede dar lugar a experiencias alimentarias decepcionantes. En el futuro, cuando visitemos un lugar de comida nuevo, es mejor no dejarnos llevar por la apariencia y elegir algo sabiendo algo previo a su compra y, a la hora de escoger algo, también fórmese una opinión de las mismas cualidades.